¿Qué valora un fotógrafo de una finca de bodas?

Creo que, desde el punto de vista fotográfico, lo que más valoro de un restaurante o finca es que sea elegante (¡sorpresa!). Dicho esto, hay otros factores que influyen mucho en las fotos. La luz natural, por ejemplo, da para fotos mucho más… naturales. La luz dura y cenital, por ejemplo, da para fotos “enfadadas”. Si hay una zona alrededor dónde sacar unas fotos posadas después de la ceremonia, eso facilita la logística el día de la boda. La última cosa importante es el trato. No sé cuánto se percibe en las fotos, pero yo me dejo la piel en una boda y, si estoy a gusto con los empleados o propietarios de una finca, me dejo la piel más aún. Hay sitios en Navarra dónde me sé los nombres de muchos de los que trabajan allí y hay sitios dónde he hecho decenas de bodas pero no me sé el nombre de nadie. Quizá no se nota en las fotos, pero estoy seguro que se notará para bien cuando voy a una finca dónde me siento cuidado. Un trato agradable lo agradecerán los novios también. 

Hasta aquí lo más importante. Los siguientes párrafos son para parejas que lo quieren saber todo o para curiosos que quieren entender más del trabajo de un fotógrafo de boda.

La primera cosa que añadiría a lo anterior es que haya espacio entre las meses en el salón para que los fotógrafos (y videógrafos) podamos movernos con facilidad. Parece una tontería pero si se entregan unos ramos de flores a las madres, por ejemplo, y no podemos movernos con rapidez por el comedor, posiblemente no llegamos a tiempo para pillar la primera reacción de la madres, por ejemplo.

El segundo aspecto que añadiría es que la zona del baile esté bien iluminada. No me refiero a que haya mucha luz, sino que la luz sea lateral y no cenital. Hay algunos hoteles sobre todo dónde la zona del baile no ha sido diseñada para eso y la luz parece la de una sesión de negocios y no la de una pista de baile. De nuevo, esto es sutil para los que no se dedican a la fotografía, pero algo se nota. Un DJ con unas buenas luces puede salvar incluso la peor iluminación del mundo, por cierto.

Por último, yo incluyo imágenes de dron en la mayoría de mis packs fotográficos y resulta que, por cuestiones legales, no se puede volar el dron en la mayoría de ciudades. Así pues, las fincas (y las iglesias) un poco más alejadas de la ciudad permiten tomar estas imágenes tan llamativas.